Sobre la Eucaristía (2da parte)
La Eucaristía como sacrificio Una verdad a menudo olvidada sobre la Eucaristía es que se refiere tanto a un sacrificio como a un sacramento. La Santa Misa, que a menudo llamamos la celebración de la Eucaristía, es un sacrificio. Por eso se lleva a cabo en un "altar" y no simplemente en una "mesa". En la Misa, el supremo y último sacrificio del Calvario, la muerte sacrificial del Hijo de Dios por nuestra salvación, es representado, conmemorado, es decir, —hecho presente una vez más— en el altar. Han surgido muchas preguntas a lo largo de los siglos sobre cómo puede ser la Misa un sacrificio, y aunque no es nuestra intención plantear, y mucho menos responder, todas esas preguntas aquí, podemos responder sin lugar a dudas que es la forma en la que la Iglesia, desde sus mismos inicios, cumple lo que Cristo ordenó en la Última Cena, la primera Misa: "Este es mi cuerpo, que será entregado por vosotros... Esta copa es la nueva alianza en mi sangre, que será derramada ...